




The New Yorker Hotel
Hotel histórico de los años 20 con vistas a la ciudad, restaurantes y admite mascotas
Sobre este hotel
Entrar en The New Yorker Hotel es como un viaje al glamour de la década de 1920, con su arquitectura distintiva y su ambiente clásico. El hotel ofrece una base cómoda justo al lado de Pennsylvania Station, lo que facilita las llegadas y salidas. Los huéspedes pueden elegir entre una variedad de habitaciones, algunas con balcones que ofrecen cautivadoras vistas a la ciudad. La propiedad cuenta con múltiples opciones gastronómicas, incluyendo un restaurante y un bar, lo que garantiza la comodidad para las comidas y las bebidas por la noche. Hay un gimnasio disponible para aquellos que deseen mantener su rutina, y el hotel da la bienvenida a las mascotas, lo que aumenta su atractivo para una gama más amplia de viajeros.
- A poca distancia de la estación
- Admite mascotas
- Restaurante y bar
- Gimnasio
Nuestra opinión
Lo recomiendo a viajeros que quieren bajar del tren y estar en su habitación en pocos minutos: el New Yorker de los años veinte está a un minuto a pie de Pennsylvania Station, con tres restaurantes, bar, gimnasio y habitaciones que admiten mascotas. Una nota de 7,8 con más de 12 000 opiniones apunta a una estancia fiable. Su atractivo es el carácter histórico y las vistas a la ciudad, así que quien busque habitaciones ultramodernas debería mirar otras opciones.
- Aprovecha la excelente ubicación del hotel para acceder fácilmente al transporte público y a las atracciones cercanas.
- Explora las diversas opciones gastronómicas del hotel para mayor comodidad, especialmente después de un largo día de turismo.
- Si viajas con una mascota, confirma las políticas específicas para mascotas y cualquier tarifa asociada al reservar tu estancia.
Por qué nos encanta
- A un minuto a pie de Pennsylvania Station
- Arquitectura y ambiente históricos de los años 20
- Múltiples restaurantes y un bar en el hotel
- Alojamientos que admiten mascotas
Por qué encanta a los huéspedesMi opinión para familias: pocos hoteles hacen tan sencilla una llegada en tren, ya que la estación está a un minuto a pie y algunas habitaciones tienen balcón y vistas a la ciudad. El edificio es de los años veinte y las habitaciones son relajadas más que modernas. Tres restaurantes y un bar evitan ponerse de acuerdo para cenar, el gimnasio sirve a los madrugadores y la política de mascotas permite viajar con el perro de la familia.
Opiniones de huéspedes
Se abre en el sitio asociado — aquí no se muestran precios